jueves, 10 de abril de 2008

LA PREGUNTA

Hay una pregunta que ha quedado
flotando en mi cabeza.
He tratado por todos los medios
de darle una respuesta.
He preguntado, por su sabiduría,
a las montañas.
He consultado, por su vejez,
a los caminos.
He descendido, de la tierra,
a sus entrañas.
He viajado por, sus meandros,
por los ríos.
Y he quedado sin fuerza,
sin respuesta, sin alivio.
¡Sólo me queda el último suspiro!
El viento me dijo que la respuesta
la tiene el tiempo;
que con paciencia espere
al misterioso viajero.
Y aquí estoy, sentado
al filo de la noche
contemplando las estrellas,
esperando que el tiempo
pase por esta vereda.
Cuando lo vea le preguntaré
¿Es la mujer perfecta
en el tiempo equivocado?
¿Es el tiempo perfecto
con la mujer equivocada?
Hum, no lo sé.
Pero cuando lo vea
sí que le preguntaré
y antes que se oculte el sol
por su respuesta me liberaré.

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