¡Cómo me gusta ver tu sonrisa!
tiene la fragancia
de una rosa nueva en
plena primavera.
¡Cómo me gusta contemplar tu mirada!
puedo ver tu corazón,
y lo que veo me hace sentir
feliz y sereno.
¡Cómo me gusta tocar tu piel!
tan tibia y lozana,
que al recostarme en ella,
puedo oler tu amor
en cada poro,
en cada vena.
¡Cómo me gusta saborear tus besos!
tan frescos e infinitos,
que por que me dieras uno
te daría mis ojos,
y si acaso dos
besarías a un ciego.
¡Bésame, por favor,
no te detengas
que prefiero la oscuridad
a que tus besos no vuelvan!