domingo, 25 de septiembre de 2016

NOSTALGIA

Aquí
la noche ha comenzado 
a rugir.
Las nubes confabulan
para cerrarle el paso
a la luz.
La luna musita 
tu nombre;
silenciosa
e impaciente
espera en el horizonte.
El cielo está triste,
como tú, sin mí;
tan cargado de nostalgia
como yo, por ti.

martes, 24 de mayo de 2016

LA MISMA DE AYER


Princesa:
Si lo vemos en perspectiva,
No has cambiado casi nada.
Sigues siendo la misma dulce y linda chica
Que conocí en esa venta de garage.
Tus ojos siguen mirando
El mismo cielo que yo;
Tu sonrisa traviesa sigue
Causándome el mismo rubor.
Y tu naríz, enigmática y bella naríz,
Sigue en el mismo lugar,
Igual que yo, bajo la lluvia o el calor,
Con el mismo amor,
Esperando por ti.

martes, 8 de marzo de 2016

UN DÍA DE LUCHA

En este día memorable, mujer,
Te saludo, te agradezco y te acompaño;
Con el pecho henchido,
La sonrisa amplia,
Y el compromiso afilado por los avatares
Que a diario ofrece la insania patriarcal.
Aunque tu piel se desgarre,
Y la lucha parezca interminable,
Deseo que:
Tu brazo levantado,
Tu puño cerrado,
Tu gallarda postura,
Tu cerviz indómita,
Tu mirada en el horizonte,
Y tu sonrisa triunfadora
Se mantengan incólumnes como señal
De que la transformación ha comenzado.
No es tiempo de celebrar porque
Hay mucho por hacer.
Es tiempo, tal vez, de hacer una breve pausa
Para respirar, para repensar lo que hasta
Ahora se ha conquistado.
¡Sí! repensar para seguir marchando.
Porque hoy también es un día de marcha,
Un día de lucha. Una oportunidad
Para cambiar el destino;
Porque el tiempo es corto y la lucha larga,
Porque si hoy disfrutamos algunos logros,
Disfrutamos más haciendo camino.

sábado, 16 de enero de 2016

MI ESPERA

Hay ausencias que te llenan.
Hay silencios que te hablan.
Hay nostalgias entrañables
que te aprietan...
que te besan...
te susurran al oído
y te devoran el alma.
Hay recuerdos que son olvido.
Hay olvidos que no se olvidan.
Hay palabras que divagan
con cuchillos, enloquecidas.
Hay tantas ganas de abrazarte,
en mis brazos, acumuladas;
tantas risas, tantos juegos,
tanta esperanza gastada.
Y, sin embargo, te espero,
aunque ya no espere nada,
porque todavía te quiero
de regreso en nuestra casa.